sábado, 29 de agosto de 2015

JETA DE CEMENTO agosto 2015

Hola a todos.

No existen palabras suficientes para expresar el profundo asco que nos produce nuestro galardonado de este mes. El premio Jeta de cemento de este caluroso agosto es para...DONALD TRUMP.

Pues eso, mucho asco


¿Alguien sabría nombrarme algún otro candidato republicano para las primarias? Parece imposible, porque aquí el Capitán América ya se encarga de tener cada día un despropósito nuevo para que la prensa le dé el bombo suficiente y oigamos constantemente su nombre. A pesar de su  deleznable comportamiento, encabeza las encuestas republicanas, dato este que hace el asco extensible a los simpatizantes que le sostienen. 

Humilló a los latinos que levantan cada día con su trabajo el país y expulsó al periodista Jorge Ramos de una rueda de prensa cuando este se interesó por su propuesta de política en materia de inmigración. Le expulsó, sin más. La comunidad latina ha comenzado una rebelión contra la figura de este payaso que se escapó de la carpa para jugar a los políticos, de este hombre que no tiene sino dinero. Ojalá surta efecto y consigan poner los pies en la tierra a este aspirante a presidente. ¿Se imaginan que este tipo sentara su millonario trasero en el trono del despacho oval? Parece un chiste (o una pesadilla) que un tipo de estas características se postule como candidato. ¿Y ustedes son la gran potencia mundial? Ningún xenófobo debería tener tanto poder en sus manos. 

Lo peor es que esta actitud racista prolifera en pequeños núcleos también por Europa, donde no podemos presumir de apertura mental, precisamente. El mar Mediterráneo ha pasado de ser germen y orgullo de Europa a ser la más evidente muestra de nuestro fracaso como civilización. El mar de la vergüenza, en el que los cadáveres flotan ante nuestra indiferencia. 


Esta generación está siendo testigo de una involución sin precedentes. 

martes, 25 de agosto de 2015

Garoé, de Alberto Vázquez-Figueroa

Otra lectura para el reto de Neus, otro autor canario, otra novela ambientada en la isla de El Hierro. Hoy les traigo Garoé, de Vázquez-Figueroa, novela que obtuvo el Premio de Novela Histórica Alfonso X El Sabio en el 2010.

Leer Rayuela y después una novela de Vázque-Figueroa es como ejercitarse con un balón medicinal de cinco kilos y después jugar con una de esas pelotas de plástico que usan los niños en la playa. No sé si me explico. Es una novela muy entretenida, de trama ágil, muy corta y que se lee con rapidez y agrado. 

Ambientada en el momento histórico de la conquista de las islas Canarias, el discurso se divide en dos planos. En el primero, monseñor Cazorla recala en Tenerife para comunicar al general Gonzalo Baeza la propuesta que la Corona le hace para ser gobernador de la isla de El Hierro. Se da un diálogo entre Baeza, el clérigo y Fayna, una nativa canaria que sirve en la casa del general. El segundo plano sirve para que se narren los hechos vividos por el general Baeza en El Hierro, que serán motivo para que rechace ese suculento cargo que le ofrecen desde la península. 


Mientras que el general Baeza llega a El Hierro con la intención de garantizar la soberanía española sobre la isla, otros compañeros de expedición llegaron movidos por la avaricia y con el fin de explotar los recursos naturales de la isla hasta hacerse ricos. Es el caso del capitán Castaños, el malo de esta historia. Baeza pronto mimetiza con la realidad herreña por dos motivos fundamentales: su natural empatía y su respeto por los derechos humanos, y su historia de amor con una de las isleñas. 

La novela tiene todos los ingredientes necesarios para entretener al lector: una historia de amor entre dos personas de mundos diferentes, aventura, historia y leyendas de una isla tan especial como El Hierro (quienes leyeron mi reseña sobre Mareas y marmullos sabrán mi debilidad por esta isla), y la confrontación entre la sabiduría de los nativos, con la que superan las duras condiciones orográficas y climatológicas de la isla para tener una convivencia sana y feliz, y la avaricia sin medida de la mayoría de españoles que arribaron a sus costas con un afán individualista peligrosísimo. 



Es una lectura ideal para estos últimos días de verano, como cualquiera firmada por este autor cuya obra es ingente. Si han leído algo de Vazquez-Figueroa, no duden en dejarme sus títulos favoritos en los comentarios. Me acercaré a ellos con mucho gusto. 

Con esta lectura mi reto queda de la siguiente forma. La próxima letra en caer será la o (la primera, porque la segunda ya está lista: aquí tienen la entrada). ¿Se animan a intentar averiguar qué título leeré que empiece por la letra o? 

A
G Garoé, Alberto Vázquez-Figueroa
U Una pareja, Emmanuèle Bernheim
A
Chulas y famosas, Terenci Moix
A
T
E El señor de las moscas, William Golding


C
Ó
S
M Mareas y marmullos, Víctor Álamo de la Rosa
I Instrucciones para salvar el mundo, Rosa Montero
C
Orwell, George, Rebelión en la granja

domingo, 16 de agosto de 2015

Rayuela, de Julio Cortázar (Parte II, Del lado de acá)

He aquí la segunda parte de esta extraña reseña dividida en dos bloques. En principio, había pensado escribir también una tercera parte que recogiera mis impresiones sobre el último apartado de esta obra, titulado "De otros lados (capítulos prescindibles)". Pero finalmente cambié de opinión. Quizá más adelante me ponga con ello.

La historia de "Del lado de acá" transcurre en Argentina, cuando a Horacio le deportan desde París. En el muelle le esperarán su mejor amigo, Traveler, y la esposa de este, Talita, que trabajan en un circo en cuya plantilla consiguen incorporar a Horacio. Nuestro protagonista entabla una especie de relación amorosa con una tal Gekrepten, por la que no parece estar interesado en absoluto, y con quien parece haber tenido una  relación antes de irse a Francia. 

Traveler nota extraño y cambiado a su amigo de infancia, y no se siente cómodo con él. Parece que Oliveira quiere proyectar algunos episodios pasados en su realidad actual, y comienza a ver en Talita a una nueva Maga. Por otro lado, se ve a sí mismo reflejado en Traveler. Parece que nuestro protagonista atraviesa una de esas salas llenas de espejos que a veces hay en las ferias, y se construye una realidad en la que consigue implicar a Talita y a su marido. La situación entre los personajes es tensa, pero empeora cuando los dueños del circo compran una clínica para enfermos mentales. Los tres protagonistas se trasladan allí como empleados.

En general, la lectura de esta estancia en Argentina es mucho más fácil de leer que la historia francesa. Si el capítulo 34 nos tuvo en vilo en la primera parte, Cortázar hace lo propio con un inquietante y casi surrealista capítulo 41 en la segunda. Hay mucha más acción y los personajes son definidos con más profundidad.

Diré, a modo de conclusión, que ha sido un placer participar como lectora activa en esta obra tan exigente, adentrarse en este universo de Rayuela que incluye un divino cohete, un diccionario-cementerio con el que jugar y construir mundos, varios kibutz quiméricos, o un doppelgänger que se construye laberintos para encontrarse a sí mismo en la realidad, en la fantasía o en la nada, y una rayuela que muta en alegoría. Es un ejercicio inspirador pero complejo que deja muy buen sabor de boca. 

La próxima vez que me acerque a este libro será para jugar con la lectura alternativa propuesta por Cortázar. ¿Alguien la ha hecho ya? 

lunes, 10 de agosto de 2015

Dime con quién andas, y te diré quién eres

Hoy nos hemos enterado de que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se ha reunido en su despacho ministerial con el imputado Rodrigo Rato. Asegura que se trataba de un encuentro personal. ¡Con menuda gentuza sospechosa se junta el ministro! Dice que se reunió con él en su despacho para asegurar la transparencia del encuentro y no formar un revuelo innecesario, pero en un comunicado opaco y cobarde a partes iguales, que no puede sino ofender a la inteligencia de los ciudadanos que ya no se creen cualquier cosa de ninguno de los incompetentes miembros de este Gobierno, no se atreve a decirnos de qué hablaron en su reunión. Tampoco sería muy transparente cuando nos venimos enterando semanas más tarde, y tampoco sería tan inocente si, más allá de ese comunicado, no da la cara ante la oposición ni ante la prensa (ante la ciudadanía, al fin y al cabo) que tantas preguntas tienen al respecto. De hecho se va de vacaciones, se aparta de la opinión pública hasta un acto de beatificación que tendrá lugar en septiembre (sí, esto es España, ese país laico y moderno en el que los políticos asisten a actos religiosos). ¿Transparencia? Cobardía de la mala. Su amigo Rodrigo Rato debería darle lecciones de valentía. Porque para hacer ostentación de vacaciones de lujo cuando se es sospechoso de todo, como hizo el milagro económico nacional este verano en aguas mediterráneas, hay que ser muy valiente. Muy valiente, o muy consciente de que nada malo va a pasar, de que no va a tener mayor repercusión más allá de unos "memes" graciosos. 

Por cierto, en estos días salieron también los datos sobre intención de voto de cara a las próximas elecciones nacionales. La gente le sigue dando su apoyo al PP, que sigue siendo la primera opción. ¿Alguien me lo puede explicar?

sábado, 1 de agosto de 2015

Rayuela, de Julio Cortázar (Parte I, Del lado de allá)

Hola a todos.

Habitualmente (y como es lógico) no escribo una reseña hasta que no termino el libro en cuestión. Pero con esta obra no he tenido más remedio que hacer una excepción. No diré que estoy en pleno síndrome de Stendhal ni tampoco que estoy perdida tras finalizar la primera parte de Rayuela. Simplemente diré que he querido hacer una pausa y escribir sobre lo leído hasta ahora para asimilarlo como corresponde y continuar adelante con la lectura tras hacer mías un par de certezas.

En primer lugar, quiero aclarar que (al  menos para mí) es un libro bastante difícil de leer. A los que se animen les recomiendo que tengan cerca en los momentos de lectura el Diccionario de la Real Academia Española para buscar las palabras difíciles y los modismos argentinos que riegan la historia. También me parece recomendable que quienes no se lleven del todo bien con el inglés y con el francés tengan a mano algún tipo de traductor. La novela está ambientada en París, por lo que es habitual que algunas partes del discurso (pequeñas pero necesarias) se presenten en francés. Además, Cortázar recoge en inglés las letras de algunos de los temas, generalmente de jazz, que escuchan en El club de la serpiente. Sin olvidarnos del gliglíco, claro, idioma inventado por Cortázar para el que el único diccionario posible es el contexto y la imaginación. Vamos, un texto al que hay que dedicarle una lectura lenta para disfrutarlo y comprenderlo al máximo.

La dificultad aumenta si sumamos las diversas referencias culturales que informan el texto: jazz, literatura, filosofía, pintura, mitología... Muchas se nos escaparán, por lo que en ocasiones es necesario parar en la lectura para buscar respuestas en otro material de apoyo. Es un texto del que podemos aprender muchísimo.

Si superamos los escollos planteados por Cortázar, solo encontraremos satisfacciones. En el París de los años 50 se encuentran el argentino Horacio Oliveira y la uruguaya Lucía, apodada La Maga. Lucía tiene un bebé llamado Rocamadour. Horacio y La Maga empiezan una relación extraña en la que se mezclan el afecto, el amor (camuflado a propósito por ambos, más por Horacio), y el desorden (físico y emocional). Junto con otros personajes de perfiles semejantes, forman el Club de la serpiente, en el que se departe  con un tono muy pedante que le queda grande a La Maga (más emocional que culta) sobre diferentes manifestaciones artísticas mientras se escucha jazz, se bebe y se fuma. Tras un acontecimiento terrible (el capítulo en el que sucede me lo devoré casi con ansiedad), La Maga desaparece. Horacio, perdido y con cierto desconsuelo, toca fondo. Cierta noche vive un episodio escatológico y extrañísimo tras el cual (esto lo sé porque lo leí en la sinopsis previa, no porque se desprenda de la lectura de la primera parte) Horacio será deportado a Argentina, país en el que (sospecho) transcurre la segunda parte.

Este es (grosso modo) el argumento de esta primera parte titulada "Del lado de allá", más allá del cual encontramos citas inquietantes que son todo un ejercicio literario de excepcional valor, así como invitaciones a profundizar en los diferentes personajes y sus historias, pero que se pueden hacer extensibles hasta rozar lo universal.

"Y aunque deseo fuese también una vaga definición de fuerzas incomprensibles, se lo sentía presente y activo, presente en cada error y también en cada salto adelante, eso era ser hombre, no ya un cuerpo y un alma sino esa totalidad inseparable, ese encuentro incesante con las carencias[...]".

"La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas [...] y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedra hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo, [...] lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia del divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar". 

Por fragmentos como estos (una muestra pequeña de todo lo que esconde este libro) vale la pena su compleja lectura. 

Estamos ante una novela para leer con calma. Cuando lea la segunda parte haré una segunda reseña y trataré de contarles más cosas sin desmontarles la novela. Pero creo que dejaré pasar un tiempo hasta hacer la segunda lectura que propone Cortázar, ya saben, dando saltos entre capítulos como si de una rayuela se tratase, siguiendo las indicaciones que el propio autor ofrece en un itinerario al principio del texto.

A modo de aviso a navegantes, quiero detenerme un momento en el capítulo 34, muestra de la incuestionable maestría de Cortázar. Debemos leer las líneas impares con las impares, y las pares con las pares. Al hacerlo, intercalamos dos discursos: por un lado un fragmento de una novela de Galdós que estaba leyendo La Maga y que Horacio descubre en su casa; por otro, los pensamientos de Horacio sobre el tipo de libros que lee La Maga y sobre cuánto puede llegar a añorarla a pesar de todo. Una propuesta literaria con la que Cortázar nos reclamará un esfuerzo extra. Una delicada pieza de orfebrería que puede ser tan desquiciante como apasionante. Buenísimo.

Como curiosidad, diré que manejo la edición que Alfaguara sacó para la conmemoración de los 50 años de Rayuela. Me la regalaron hace un año por mi cumpleaños, pero no había encontrado ocasión para leerla con el tiempo que, insisto, hay que dedicarle.

Les emplazo a la segunda parte de la reseña próximamente.

Un saludo a todos.