jueves, 16 de julio de 2015

“Huh kiti, La Mancha llahta sutiyuhpin, mana yuyarina markapi”

Una de las cosas más fascinantes de El Quijote es que por más que siga cumpliendo años (¡Y ya van nada más y nada menos que 400!) sigue generando noticias por unos u otros motivos. Hoy quiero acercarles una noticia de actualidad sobre una obra firmada hace cuatro siglos.

Lectores de hasta 70 lenguas han podido disfrutar de la obra magna de Cervantes hasta el momento. 

Portada de una edición en ruso

El Quijote puede leerse en otras lengua romancess, como el francés

Una historia que no conoce fronteras. He aquí una cubierta de una edición china

Pero en un rincón de América un hombre ha concluido la traducción al quechua de la obra completa (hace unos años tradujo la primera parte, lo que le valió el reconocimiento de diversas instituciones de Perú). Demetrio Túpac Yupanqui, de 91 años de edad, acaba de finalizar este enorme trabajo al que dedicó diez años de su vida. El periodista y profesor peruano contribuye con este trabajo al enriquecimiento y universalización de El Quijote. El quechua es un auténtico superviviente de la conquista de América y es hablado por cerca de diez millones de habitantes distribuidos por varios países. Perú y Bolivia, pero también Colombia,Chile, Ecuador y Argentina tienen hablantes de quechua, lo que demuestra la vitalidad de esta lengua y su capacidad de resistencia. La contribución de Demetrio sirve sin duda para mantener más viva esta lengua y consolidarla como un elemento de supervivencia precolombina que debe llenar de orgullo al Cono Sur.

Por cierto, en el título de esta entrada pueden ver cómo suena en quechua aquello de "En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme..."



No hay comentarios:

Publicar un comentario