domingo, 5 de julio de 2015

El niño 44, de Daniel Espinosa

Lo cierto es que la cartelera últimamente anda poco atractiva, por lo que tener antojo de ir al cine se convierte en algo, si no peligroso, complejo. Por eso hace unas semanas nos decantamos por el único estreno que parecía brillar en aquella pobre cartelera, en la que destacaba la mediocridad de Ahora o nunca como "rompetaquillas" de la temporada. 

El niño 44 es una película basada en un best seller que cuenta la historia de un asesino en serie en la URSS stalinista. Un hombre del ejército rompe la rigidez del sistema para averiguar quién está detrás de esos asesinatos, ya que el régimen político de Stalin negaba la posibilidad de que existieran crímenes en el paraíso por él construido, y negaba la mayor anulando así cualquier posibilidad de investigación. A riesgo de poner en peligro no solo su prestigio laboral, sino su vida, el protagonista decide investigar por su cuenta.



La peli es curiosa: no es habitual ver cintas de género negro ambientadas en la URSS, y eso hace que la historia sea interesante. Como ya sabrán los suscriptores y lectores fieles, quien suscribe tiene cierta desconfianza sobre los libros que son éxito de ventas y sobre las pelis que nacen con el espíritu de ser taquillazos. A las personas que pensamos así, en algunas ocasiones este tipo de producto nos reserva alguna que otra sorpresa, y tal es el caso de El niño 44: la historia está bastante bien, y sobre todo hay que destacar que el protagonista, Tom Hardy, logra una interpretación bastante completa. 

Más allá de que era la peli que mejor pinta tenía de todas las de la cartelera, incluía un atractivo extra: en el reparto aparecía Gary Oldman. Este actor me encanta (algún día le dedicaré una entrada a su trabajo), por lo que valía la pena descubrir a qué transformación se había sometido en esta ocasión. Lo cierto es que su aparición es bastante breve. Buena, pero breve. Se me hace extraño ver una película en la que aparezca y no poder decir mucho sobre él. 

Creo que el momento histórico está representado con fidelidad. Es una película bastante oscura que refleja a la perfección el ambiente fabril de la URSS, su clima, sus coyunturas sociopolíticas...Le pillé un fallo que rompe esta atmósfera: cuando se está revisando la documentación pertinente para dar con el criminal se ven unos documentos que no están escritos en cirílico. Un fallito perdonable, creo. 

En cuanto al final, es tan sumamente ñoño que inevitablemente le resta credibilidad. La película se resuelve a través de una constante tensión que se rompe de manera muy brusca y poco satisfactoria con este final. A pesar de esto, si les apetece ir al cine en estos días, y huyen de la peli facilona, veraniega y taquillera como del demonio, aquí tienen una buena opción. Es larga, pero se pasa volando, y deja buen sabor de boca.




2 comentarios:

  1. No me llama nada, estas pelis suelen cansarme
    un besito

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  2. Otro para ti, Neus. ¡Gracias por comentar!

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