martes, 28 de julio de 2015

JETA DE CEMENTO julio 2015

A pesar de estar en plena época estival, tradicionalmente de poca actividad política, julio ha venido lleno de candidatos para nuestro simbólico trofeo. Tal ha sido el aluvión de despropósitos que en esta ocasión (quizá incluso sentemos precedente) va a haber tres premios. Felicidades a los tres, campeones.

1.- José Luis Valladolid Lucas, alcalde de Villares del Saz. 

Este hombre ha conseguido que la pequeña localidad conquense de Villares del Saz, que no llega a los 600 habitantes, suene en los medios de comunicación nacionales por tener un regidor al que le sale gratis llamar "puta barata" a la portavoz del Partido Socialista en Castilla la Mancha, Cristina Maestre. Pueden llamarme radical, si lo consideran, pero el hecho de que a este sinvergüenza hasta el momento solamente se le haya abierto un expediente desde su formación política es una muestra de que parece que las cosas en cuestión de igualdad no van como pensábamos. Este cromañón, tras las escasas manifestaciones de protesta que suscitó su comentario (eso también es preocupante, ¿no?), profirió unas disculpas muy previsibles y poco creíbles con las que se solucionó el problema al menos de cara a la galería, ya que la aludida emprendió acciones legales contra él. Además de tener la jeta de cemento es un maleducado que no está en condiciones de representar a nadie. Señor alcalde, no puede usted hacerse la idea del profundo asco que nos despierta. 


2.- Isabel San Sebastián, la eterna aspirante.

¿Alguien ha dicho asco? No entraremos en detalle por si acaso cae sobre nosotros como una losa la oportuna ley mordaza. Nuestro segundo premio va para la siempre candidata Isabel San Sebastián. De todos los comentarios que podía hacer cuando le preguntaron por los tres periodistas españoles desaparecidos en Alepo, una de las zonas más comprometidas de Siria, a nuestra galardonada se le ocurrió vomitar el siguiente: "No tienen miedo de ir allí porque España paga". Vaya. Seguro que no pensaba lo mismo del cura contagiado por el ébola, al que trajimos a España  sabiendo que la posibilidad de sobrevivir, tanto por su avanzada edad como por el virus, era más bien pequeña. España también tuvo que pagar en aquella ocasión con la enfermedad de una trabajadora y con ser la burla de nuestros vecinos por ser el primer país europeo con un contagio. Pero claro,  lo de estos chicos es diferente. Solo son periodistas que se juegan la vida para informar de cuanto sucede en ese punto caliente en el se violan los derechos inherentes al hombre minuto sí y minuto también. Esa es la labor del periodista. ¿Qué sabrá ella de periodismo? 

3.- David Marjaliza, el puto amo, alias "el conseguidor".

La Cadena Ser ha tenido acceso a una buena parte del sumario del caso Púnica que revela la catadura moral del señor Marjaliza, presuntamente un delincuente de los que hacen época y gracias a cuyas fechorías podemos seguir comprobando cómo se las gasta este PP que no sabe qué hacer para esconder tanta corrupción. Además, al margen de las conversaciones pinchadas, tuvo la "deferencia" de acusar ante la juez a más cargos políticos madrileños. A la lista encabezada por Francisco Granados, Salvador Victoria y Lucía Figar se suma ahora  Jaime González Taboada, número tres de Cifuentes y consejero de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid. Pero de los supuestos delitos de Marjaliza también se desprenden otros nombres como el del exalcalde de Alcalá de Henares, Bartolomé González, o el de la chaquetera Eva Borox (se mudó de Guatemala a Guatapeor, quiero decir, abandonó las filas del PSOE para ejercer de diputada por Ciudadanos). Por supuesto, niegan tener nada que ver con el caso Púnica, exactamente igual que Granados en su momento, que, por cierto, lleva unos meses disfrutando de las comodidades de la prisión inaugurada por él mismo. De las conversaciones pinchadas se desprende tanta basura que salpica al PP (las sospechas de financiación ilegal se extienden también, oh, sorpresa, a la Comunidad Valenciana) que no hago sino preguntarme si poner al frente de la portavocía del PP la cara joven y fresca de Pablo Casado será suficiente para que esta tormenta no se lleve a unos cuantos por delante. Veremos en qué queda. 

jueves, 16 de julio de 2015

“Huh kiti, La Mancha llahta sutiyuhpin, mana yuyarina markapi”

Una de las cosas más fascinantes de El Quijote es que por más que siga cumpliendo años (¡Y ya van nada más y nada menos que 400!) sigue generando noticias por unos u otros motivos. Hoy quiero acercarles una noticia de actualidad sobre una obra firmada hace cuatro siglos.

Lectores de hasta 70 lenguas han podido disfrutar de la obra magna de Cervantes hasta el momento. 

Portada de una edición en ruso

El Quijote puede leerse en otras lengua romancess, como el francés

Una historia que no conoce fronteras. He aquí una cubierta de una edición china

Pero en un rincón de América un hombre ha concluido la traducción al quechua de la obra completa (hace unos años tradujo la primera parte, lo que le valió el reconocimiento de diversas instituciones de Perú). Demetrio Túpac Yupanqui, de 91 años de edad, acaba de finalizar este enorme trabajo al que dedicó diez años de su vida. El periodista y profesor peruano contribuye con este trabajo al enriquecimiento y universalización de El Quijote. El quechua es un auténtico superviviente de la conquista de América y es hablado por cerca de diez millones de habitantes distribuidos por varios países. Perú y Bolivia, pero también Colombia,Chile, Ecuador y Argentina tienen hablantes de quechua, lo que demuestra la vitalidad de esta lengua y su capacidad de resistencia. La contribución de Demetrio sirve sin duda para mantener más viva esta lengua y consolidarla como un elemento de supervivencia precolombina que debe llenar de orgullo al Cono Sur.

Por cierto, en el título de esta entrada pueden ver cómo suena en quechua aquello de "En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme..."



domingo, 5 de julio de 2015

El niño 44, de Daniel Espinosa

Lo cierto es que la cartelera últimamente anda poco atractiva, por lo que tener antojo de ir al cine se convierte en algo, si no peligroso, complejo. Por eso hace unas semanas nos decantamos por el único estreno que parecía brillar en aquella pobre cartelera, en la que destacaba la mediocridad de Ahora o nunca como "rompetaquillas" de la temporada. 

El niño 44 es una película basada en un best seller que cuenta la historia de un asesino en serie en la URSS stalinista. Un hombre del ejército rompe la rigidez del sistema para averiguar quién está detrás de esos asesinatos, ya que el régimen político de Stalin negaba la posibilidad de que existieran crímenes en el paraíso por él construido, y negaba la mayor anulando así cualquier posibilidad de investigación. A riesgo de poner en peligro no solo su prestigio laboral, sino su vida, el protagonista decide investigar por su cuenta.



La peli es curiosa: no es habitual ver cintas de género negro ambientadas en la URSS, y eso hace que la historia sea interesante. Como ya sabrán los suscriptores y lectores fieles, quien suscribe tiene cierta desconfianza sobre los libros que son éxito de ventas y sobre las pelis que nacen con el espíritu de ser taquillazos. A las personas que pensamos así, en algunas ocasiones este tipo de producto nos reserva alguna que otra sorpresa, y tal es el caso de El niño 44: la historia está bastante bien, y sobre todo hay que destacar que el protagonista, Tom Hardy, logra una interpretación bastante completa. 

Más allá de que era la peli que mejor pinta tenía de todas las de la cartelera, incluía un atractivo extra: en el reparto aparecía Gary Oldman. Este actor me encanta (algún día le dedicaré una entrada a su trabajo), por lo que valía la pena descubrir a qué transformación se había sometido en esta ocasión. Lo cierto es que su aparición es bastante breve. Buena, pero breve. Se me hace extraño ver una película en la que aparezca y no poder decir mucho sobre él. 

Creo que el momento histórico está representado con fidelidad. Es una película bastante oscura que refleja a la perfección el ambiente fabril de la URSS, su clima, sus coyunturas sociopolíticas...Le pillé un fallo que rompe esta atmósfera: cuando se está revisando la documentación pertinente para dar con el criminal se ven unos documentos que no están escritos en cirílico. Un fallito perdonable, creo. 

En cuanto al final, es tan sumamente ñoño que inevitablemente le resta credibilidad. La película se resuelve a través de una constante tensión que se rompe de manera muy brusca y poco satisfactoria con este final. A pesar de esto, si les apetece ir al cine en estos días, y huyen de la peli facilona, veraniega y taquillera como del demonio, aquí tienen una buena opción. Es larga, pero se pasa volando, y deja buen sabor de boca.




jueves, 2 de julio de 2015

Ley mordaza

La ministra García Tejerina dice que las urnas son peligrosas. ¿Caerá sobre ella el peso de la nueva ley mordaza? ¡Qué pena que una ministra tenga tan poco aprecio a la democracia y que nadie lo considere escandaloso!