miércoles, 21 de enero de 2015

Cadena Perpetua, de Frank Darabont (1994)

Hace poco pudimos volver a ver Cadena perpetua, una emotiva película que siempre nos encanta redescubrir. Por si hay alguien que todavía no la haya visto, les cuento brevemente de qué va. El personaje interpretado por Tim Robbins es acusado de la muerte de su mujer y del amante de ésta. Las pruebas de la acusación parecen irrefutables por lo que Andrew Dufrense entra en prisión. Allí conoce a Red, personaje interpretado por Morgan Freeman. Red tiene contactos y puede conseguir cosas del exterior. Enseguida estos dos personajes entablarán una relación de amistad verdaderamente cómplice que podemos entender como un elemento fundamental en la película. A pesar de que los primeros años de Dufrense en la cárcel no son fáciles, poco a poco se va ganando la confianza de los funcionarios y del alcaide, y consigue llevar adelante ciertos proyectos en beneficio de todos los presos. En una ocasión, un joven delincuente ingresa en esta prisión y revela un secreto sobre el caso de Dufrense. A partir de ahora los privilegios obtenidos por éste en la cárcel se ven amenazados, y la acción cambia radicalmente. No les voy a decir más porque no les quiero arruinar la película, pero el desenlace no les dejará indiferente, desde luego. Esta película es una buena muestra de la feliz combinación que supone un texto de Stephen King ambientado en una cárcel más una adaptación cinematográfica de Frank Darabont. Muchos recordarán La milla verde, protagonizada por Tom Hnaks. 

Tuvo mala suerte con los premios porque compitió con la gran ganadora de 1994, es decir, con Forrest Gump, pero fue muy positivamente valorada por la crítica y por el público. El ambiente carcelario de los 50 está muy bien descrito, los personajes principales están muy bien interpretados, y la historia es de esas que atrapan y no se olvidan. Las historias secundarias que se cuentan son muy emotivas, como la de Brooks, que al salir de la cárcel tras más de 50 años encerrado se da cuenta de que ha olvidado cómo era vivir en libertad. El protagonista quiere evitar a toda costa que Red tenga que enfrentarse a ese mismo problema cuando le concedan la condicional, y le inculca que es absolutamente imprescindible no perder la esperanza. Quizá esa sea la gran lección de esta película.


4 comentarios:

  1. la película me pareció genial... es uno de esos clásicos que por más tiempo que pase no te cansas de ver, y que tiene la gran moraleja :)
    un beesito

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    1. Estoy de acuerdo contigo. Además es la prueba de que, de vez en cuando, cuando se alinean tres o cuatro planetas, ponen algo interesante en la tele y dejo de creer que sirve solamente para coger polvo. XD Otro beso para ti ;)

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  2. La he visto un par de veces. Es atemporal y ciertamente dura. Tim Robbins, a mi parecer, en el mejor papel de su carrera.
    Por cierto soy Pérfida
    Un saludo coleguita

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    1. Tim Robbins tiene, para mí, dos papeles inmejorables. Uno es éste que comentamos, y el otro es el que se pegó en la peli El gran salto. Bienvenida a Aguacate Cósmico, amiga Pérfida Canalla. Te lo habrán dicho mil veces, pero no puedo resistirme a confesarte que el nombre de tu blog es genial :)

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