martes, 18 de noviembre de 2014

Cuestión de amor propio, de Carmen Riera

No es por cuestionar las buenas críticas que he leído de esta novela antes de leerla. Supongo que se trata de una simple cuestión de gustos. El caso es que no me gustó nada en absoluto. 

Cuenta la historia de una escritora a las puertas de los cincuenta que rompe la correspondencia con su amiga Ingrid durante un año. Por fin, decide devolverle todas las cartas recibidas y explicarle su ausencia. La novela es una carta en la que le confiesa que ha estado fatal y ha valorado incluso acabar con su vida tras romper una relación de menos de una semana de duración. Era el primer encuentro que esta mujer tenía, al parecer, tras su divorcio, más de un lustro atrás. Lo que la protagonista llama relación no deja de ser un fracaso monumental al que reacciona de un modo patético. Me ahorraré contarles el desenlace (aislado tiene cierta gracia, al menos si se compara con el resto del texto que, desde mi humilde opinión, es más bien flojo), por si alguien siente curiosidad y quiere acercarse a esta novela epistolar. 

En honor a la verdad, el tono ñoño y cursi va en sano decrecimiento. La actitud de la protagonista invita a no empatizar con ella de ningún modo, y uno consigue sentirse más cerca de la receptora de la carta, de la que apenas conocemos algunos detalles. La escritora, llamada Ángela, tiene un perfil peligroso:  es infantil, neurótica, acomplejada, insegura, débil...Y es así, especialmente, por sus relaciones con los hombres. No logró conmoverme en absoluto una mujer que deja de escribir, pierde sus contactos con amigos, y enferma por una relación esporádica, y encima pretende vengarse. 

Más allá de la trama y de la protagonista, no soy capaz de extraer algo satisfactorio o positivo de esta novela. Ni siquiera suponiéndole una irreal lectura irónica me aportaría alguna alegría. Aunque un libro no me deje buen sabor de boca, siempre logro extraer algo interesante, no sé, las descripciones de lugares o paisajes, la evolución de alguno de los personajes, alguna trama secundaria que compense el tedio del argumento principal... En esta lectura no fui capaz de dar con esa burbuja de calidad. Ni siquiera puedo decir algo positivo sobre las innumerables referencias literarias que pueblan la obra, no porque la selección sea mala, sino porque su presencia me parece forzadísima y fuera de lugar. Un exceso de erudición que no cabría o no encajaría incluso si la historia fuera buena. 

No sé si alguien ha leído esta novela de Carmen Riera. Si es así me encantaría saber su opinión al respecto. Hoy por hoy, y tras su lectura, no tendría problemas en colocarla en mi TOP 5 de novelas que menos me han gustado, y estaría muy bien posicionada. ¿Cuáles han sido los libros que menos les han gustado? Esperamos sus comentarios. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario