sábado, 13 de septiembre de 2014

Las manos pequeñas, de Andrés Barba

Hoy traemos una nueva reseña bibliográfica: Las manos pequeñas, de Andrés Barba (Anagrama, 2008). Cuenta la historia de Marina, una niña de 7 años que llega a un orfanato tras perder a sus padres. Su vida (aparentemente perfecta) cambia con la muerte de sus padres en un accidente de coche. Ella sobrevive a ese choque y debe empezar de cero. Marina se muestra fría e indiferente tras el accidente, más allá incluso del esperable estado de shock postraumático. Todo en ella es misterioso y oscuro, y su personaje termina de definirse con un ambiente de suspense construido de manera muy acertada por el autor mediante el tono general del texto y el uso adecuado y peculiar de las pausas, cargadas de toda la intención  y responsables del ritmo que requiere la historia de esta niña. Es destacable, igualmente, la convivencia necesaria de diferentes perspectivas empleadas por el autor. 

Presentada Marina, la acción se centra en la relación que establece con sus compañeras de orfanato. Si volvemos la vista atrás y analizamos desde la madurez cómo nos comportábamos cuando éramos pequeños, probablemente no podamos evitar sentir un escalofrío (o varios). Nuestros pensamientos, nuestras reacciones, nuestros complejos y la gestión que hacíamos de los mismos. Un regreso para valientes. Andrés Barba, escritor que sabe llegar bien a las emociones y bastante intuitivo, nos acerca a un pensamiento infantil que da aún más vértigo: el de un grupo de niñas que habitan en un orfanato (un lugar lleno de trampas emocionales) que se observan, se envidian, crean su propia jerarquía buscando cuotas de poder desde la crueldad que puedan tener los niños, o desde su inocencia. En manos del lector está descubrir hasta dónde puede llegar la imaginación de estos personajes para llenar su vacío.

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